Iván Zafarana se tiró a los pies de Axel Rodríguez y, en el tramo final del partido, vio cómo Nicolás Lamolina señalaba el punto del penal. Lo que siguió fue insólito: sus compañeros de All Boys rodearon al árbitro con un celular en la mano para mostrarle que el contacto se había producido fuera del área.
Sin VAR en Floresta, el teléfono hizo las veces de cabina de revisión. Tras mirar las imágenes, el juez rectificó su decisión y cambió la pena máxima por un tiro libre que Godoy Cruz desaprovechó. Así, el defensor que dejó San Martín en 2024 tras su cortocircuito con Diego Flores se salvó de cargar con un penal en contra en el 0-0 por la fecha 33 de la Primera Nacional.
Del otro lado también había un apellido conocido en La Ciudadela. A los 20 minutos del segundo tiempo, el árbitro había sancionado un penal para el "Tomba" por una mano de Emiliano Purita, una acción que los dueños de casa reclamaron y que ni la transmisión pudo aclarar. Martín Pino, que el año pasado jugó a préstamo en el "Santo" y marcó ocho goles, se hizo cargo del remate y no pudo convertir.
Clima caliente
El cierre tampoco le sonrió a Zafarana. En los minutos finales, el zaguero vio la tarjeta roja y All Boys, que además sufrió la anulación de un gol por posición adelantada, terminó el partido con 10 hombres.
La tensión, en realidad, había comenzado mucho antes del pitazo inicial. El encuentro se puso en marcha con media hora de demora por los enfrentamientos entre hinchas de All Boys y la Policía en las calles cercanas al estadio, con corridas, piedrazos, balas de goma y gases lacrimógenos.
Para los dos ex "santo", la jornada en Floresta tuvo sabor a poco. Pino se quedó con la espina del penal errado en un Godoy Cruz que tuvo dos a favor y regresó a Mendoza sin goles; Zafarana, rescatado por un celular, vio el final desde afuera.